Unas 5.000 familias reciben alimentos del Gobierno en colonias capitalinas

Tegucigalpa,marzo-. En su tercera jornada, la Operación Honduras Solidaria  entregó alimentos a unas 5.000 familias, que incluyen vendedores ambulantes, personal de aseo y madres solteras, entre otras, en las colonias 3 de Mayo y Villanueva Norte, de la capital, que sufren los efectos de las medidas cuarentena por el coronavirus pues no pueden salir de sus casa.

Asombro, alegría y hasta lágrimas de agradecimiento fueron los sentimientos de la población al recibir el primero de dos suministros de alimentos para 15 días (para sumar un mes)  y que se entregará a no menos 800.000 familias pobres en todo el país, más de 3.2 millones de hondureños.

En la parte alta de la Villanueva Norte, a eso de las 8:50 de la mañana, María Verónica Ávila, de 40 años y quien convive con seis personas más en una casa de adobe, estaba haciendo tortillas de maíz y se asombró cuando un efectivo de las Fuerzas Armadas le entregó un saco de comida.

“Ya casi no tenía comida, la estábamos racionando ya”, debido a que no ha salido de casa desde que inició la cuarentena., por lo que “agradecemos a Dios porque la recibimos en el momento justo”, manifestó Ávila.

Aconsejó al resto de la población que “tenga calma, porque el alimento va a llegar a sus casas; es importante que no salgamos y seamos obedientes en este momento”.

Sin vender desde hace dos semanas

A una cuadra de donde vive Ávila, bajando hacia el sector centro de la Villanueva Norte, en otra casa de adobe vive Juan Luis Zelaya, un vendedor ambulante de mariscos que en las últimas dos semanas no ha podido vender y tiene aún dinero por cobrar.

Juan Luis, con una sonrisa tímida, reconoció: “Ya solo teníamos frijoles y tortillas porque no he podido cobrar y vivimos de lo que vendo a diario; esta comida nos llega en un gran momento, mil gracias”.

Explicó que en su casa son ocho personas, pero por ahora solo conviven cuatro, “y ya teníamos poca comida. Tratamos de comer solo lo necesario, pero ya casi pasábamos arañando; estamos alegres porque ya tenemos que comer”.

La Operación Honduras Solidaria en su tercera jornada también abarcó las colonias La Piedad y Jorge Ro berto Maradiaga, donde conviven personas de escasos recursos y que son parte de esas 800.000 familias pobres a las que llegarán los alimentos.

Entre ese grupo vulnerable estaba doña Aquilina Betanco (70), casi con 30 años de residir en la zona, quien reconoció que nunca le habían llevado la comida a la casa, “hasta ahora, y es una gran ayuda”.

“Agradecemos a Dios por esta ayuda y al Gobierno, es primera vez que nos la traen a la puerta de la casa”, apuntó.

“Hemos recibido la comida, y a los que no, les decimos que tengan paciencia porque ya van a llegar”, manifestó Betanco, mientras trataba de meter varios pollitos a un improvisado gallinero, construido a un lado de la pila de agua.

Sin trabajar, hay poca comida

Rosibel Ordóñez, una madre soltera de tres hijos, recordó que “han sido momentos difíciles, porque yo trabajo como personal de aseo, y lo hago dos meses sí y uno no, y por ahora no hay trabajo; esta comida nos cae del cielo”.

Doña Rosibel reconoció que “son momentos duros y estos alimentos son una bendición y le agradecemos al Gobierno, a Juan Orlando, y a la gente que colaboró por acordarse de nosotros los más pobres”.

También doña María García, de la colonia 3 de Mayo, con mucha emoción aseguró que “es una ayuda que nos llega del cielo. Mil gracias por acordarse de los que más necesitamos”. Con doña María (58) estaba su madre (78), igual con un gesto de felicidad por ser parte de los beneficiados.

La entrega de los suministros de alimentos se hizo de manera simultánea en la 3 de Mayo, Villanueva Norte y productores y vendedores del mercado de la séptima avenida de Comayagüela, para entregar más de 5.000 suministros de alimentos.

La Operación Honduras Solidaria es una iniciativa del presidente Juan Orlando Hernández y tiene como objetivo fundamental dotar de suministros de alimentos para un mes, en dos entregas, a más de 800.000 familias pobres de Honduras.

La Operación arrancó el miércoles pasado en la colonia Los Pinos de Tegucigalpa e igual se efectuará en San Pedro Sula, Choluteca y La Ceiba, las primeras ciudades donde se aplicó el toque de queda, que luego se extendió a nivel nacional para evitar la libre circulación y, por ende, contener la propagación de la enfermedad.

“Esta es una operación de los hondureños para los hondureños y esperamos de esta manera contribuir para que la gente se quede en casa”, manifestó en su momento Hernández sobre el programa que es acompañado por las iglesias Católica y Evangélica, el Foro Nacional de Convergencia Nacional,  la Asociación Para Una Sociedad Más Justa, entre otros organismos de la sociedad civil para garantizar su transparencia y neutralidad.

En esta tercera jornada fueron cientos de mujeres madres solteras las beneficiadas, además de familias que tienen personas de la tercera edad, entre otros sectores vulnerables de la sociedad.