Presidente Hernández condecora al embajador de la Unión Europea en reconocimiento a su apoyo a Honduras

Tegucigalpa, 18 de agosto. El presidente Juan Orlando Hernández, condecoró este martes con la Orden Francisco Morazán, en el Grado de Gran Cruz Placa de Plata, al embajador de la Unión Europea (UE), Alessandro Palmero, quien termina su misión en el país.

Bajo medidas de bioseguridad por la pandemia de covid-19, la ceremonia se realizó en la antigua Casa Presidencial; también participaron el canciller Lisandro Rosales y jefes de misiones internacionales, estos últimos de manera virtual.

Hernández dijo que «hoy no solo le decimos hasta luego a un gran amigo del pueblo hondureño, sino que le damos las gracias y lo honramos con la Orden «General Francisco Morazán, en el Grado de Gran Cruz Placa de Plata, por todo lo que ha hecho por nuestro país, especialmente en estas circunstancias tan difíciles que vive la humanidad».

«No es fácil despedirnos de usted por el enorme cariño que le tiene el pueblo hondureño», agregó el presidente Hernández.

Un amigo para Honduras

El gobernante subrayó que durante los tres años de su gestión en el país el embajador Palmero cambió la vida de miles de hondureños con proyectos educativos, culturales, de salud, electorales, de transparencia, combate a la pobreza, al cambio climático, derechos humanos y justicia, entre otros.

«Más que estadísticas, atrás de cada acción suya, embajador, hay familias, rostros de hombres, mujeres y niños que no pueden estar aquí para darle las gracias, pero que lo tienen en sus oraciones y en su corazón», añadió.

El mandatario recordó que con el embajador Palmero recorrió varios lugares de Honduras inaugurando proyectos que transformaron las vidas de miles de hondureños.

«Allí conocí a un hombre genuinamente preocupado por nuestro pueblo, especialmente por las familias más necesitadas», destacó el jefe de Estado.

Subrayó que «hoy jóvenes hondureños estudian gracias a las becas promovidas por el embajador Palmero, microempresarios han podido hacer realidad sus sueños, productores ya no deben temerle a la sequía porque cuentan con cosechadoras de agua».

Por lo tanto, «usted, en su paso por Honduras, deja huella, recuerdos imborrables y, hay que decirlo, tristeza en muchísimas personas que hubieran deseado que usted se quedara», manifestó.

Hernández añadió que el embajador Palmero se lleva de Honduras «nuestro cariño, pero también nuestros sabores, colores, el aroma de café y del cacao, que sabemos usted seguirá promocionando; los paisajes, las palabras propias del pueblo catracho».

«Señor embajador Alessandro Palmero: usted deja Honduras, pero se queda aquí permanentemente en muchos rincones y en los recuerdos de muchísimos hondureños a los que usted ayudó a cambiar sus vidas», dijo el presidente Hernández.

«Le deseamos lo mejor y sabemos que regresará a visitarnos. Aquí lo esperaremos con los brazos abiertos y una taza de café», concluyó.

Datos

– El diseño de la medalla de la Orden Francisco Morazán en el Grado de Gran Cruz Placa de Plata tiene como referente el de su predecesora Orden de Santa Rosa y de la Civilización de Honduras creada durante la presidencia del general José María Medina.

– La insignia consiste en una joya con forma de estrella de ocho puntas de esmalte blanco cruz de malta con bolas de plata en ocho puntos, y una delgada franja azul paralelas a los bordes de la cruz, sobre una corona de laurel verde puesto.

– Dentro de ese anillo azul, la medalla contiene el retrato del general José Francisco Morazán Quezada (1792-1842). En el reverso lleva un sol naciente y radiante, teniendo atrás cinco volcanes que representan simbólicamente a los Estados de la Antigua Federación de Centro América, y sobre los volcanes, un gorro frigio, y sobre el anillo azul cuenta con la leyenda «República de Honduras, Libre, Soberana e Independiente».