Presidente Hernández condecora a embajadora de Taiwán por su apoyo y amistad con el pueblo de Honduras

Tegucigalpa, agosto. El presidente de la República, Juan Orlando Hernández, condecoró a la embajadora de China-Taiwán, Ingrid Hsing, con la Orden Francisco Morazán en el Grado de Gran Cruz Placa de Plata, con motivo de concluir su misión diplomática y como reconocimiento a su apoyo y amistad hacia Honduras.

En la ceremonia de condecoración, que se celebró en el Palacio José Cecilio del Valle, antigua Casa Presidencial, estuvieron junto al mandatario la primera dama, Ana García de Hernández; el canciller Lisandro Rosales y la designada presidencial María Antonia Rivera, y se unieron vía Zoom los miembros del cuerpo diplomático acreditado en Honduras.

Esta condecoración se otorga a diplomáticos destacados como un gesto de reconocimiento y respeto.

La embajadora Ingrid Hsing, finaliza su misión diplomática en el país el 7 de septiembre próximo.

Amistad sincera

El gobernante ofreció a la embajadora taiwanesa «el más caluroso de los abrazos en nombre de todo un pueblo que ha valorado todo su cariño, todo su amor por Honduras».

Añadió que «este abrazo fraternal sea extensivo para cada uno de los ciudadanos de la República de China Taiwán y para nuestra amiga, la presidenta Tsai Ing-wen».

«Señora embajadora, gracias por ese acercamiento franco y sincero, tanto con el Gobierno como con el pueblo hondureño, que usted tuvo desde el primer día que llegó a nuestro país», dijo Hernández.

Destacó «su amplia y exitosa carrera diplomática, unido a ese carácter que la distingue».

«Su país, señora embajadora, ha sabido ser un amigo sincero y generoso» con Honduras, subrayó.

Amplia cooperación taiwanesa

El mandatario aseguró que «Taiwán no solo es nuestro aliado y socio, Taiwán es un amigo que ha estado ahí siempre, en los momentos más importantes de nuestra historia».

Hernández destacó la colaboración de Taiwán hacia Honduras en los últimos años en educación, eficiencia energética, fortalecimiento del sistema nacional de salud, proyecto piloto para el desarrollo de educación agrícola, socialización e identificación de sitios potenciales para la construcción de diques en la cuenca del Corredor Seco y formación de jóvenes líderes de municipios vulnerables.

Además, precisó el mandatario, un préstamo de 300 millones de dólares para el fortalecimiento macroeconómico y fiscal de la República de Honduras, además del programa de becas.

El mandatario hizo referencia a la gestión realizada por la embajada de Taiwán para incluir a Honduras en el Programa del Marco Global de Cooperación y Capacitación, que sirve como plataforma para que ese país comparta sus experiencias con socios de todo el mundo.

«Por estas y muchas cosas, más entrego a usted, como representante del noble y trabajador pueblo de la República China Taiwán, esta condecoración de la Orden de Morazán, en el Grado de Gran Cruz, Placa de Plata», manifestó el presidente Hernández.

Gratitud y felicidad

La embajadora Ingrid Hsing expresó su «sentimiento de gratitud y felicidad por la altísima condecoración Orden de Morazán, en el Grado de Gran Cruz, Placa de Plata».

«Recibo esta condecoración con humildad y emoción», añadió la diplomática, quien dijo que durante su gestión recorrió el país y que solo le falta por conocer La Mosquitia.

Hsing manifestó que la condecoración «la entiendo como un reconocimiento a la rica tradición de amistad, cooperación y trabajo conjunto que mi país mantiene con Honduras», y que recibía «este honor para la República de China Taiwán».

Reiteró que China Taiwán es un aliado para Honduras y destacó los mayores proyectos que han impulsado juntos.

Hsing aseguró que seguirá el lazo de hermandad y cooperación entre los dos países y finalmente invitó al mandatario y a su esposa para que de nuevo visiten Taiwán.

«Gracias Honduras y gracias a la gente maravillosa», dijo, y expresó finalmente: «Que viva la República de Honduras y que viva la República de China-Taiwán».